

La Rosa o flor de Jericó es una planta fascinante que ha sido valorada a lo largo de la historia por sus propiedades místicas y curativas. Este talismán natural es conocido por atraer la abundancia en diversas áreas de la vida, incluyendo el amor, los negocios y el trabajo. Su capacidad para bendecir y proteger los hogares la convierte en un elemento esencial para aquellos que buscan mejorar su entorno. Además, se le atribuye la habilidad de absorber energías negativas, lo que contribuye a crear un ambiente más armonioso y saludable, tanto en el hogar como en las relaciones interpersonales.
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La Rosa o flor de Jericó es una planta fascinante que ha sido valorada a lo largo de la historia por sus propiedades místicas y curativas. Este talismán natural es conocido por atraer la abundancia en diversas áreas de la vida, incluyendo el amor, los negocios y el trabajo. Su capacidad para bendecir y proteger los hogares la convierte en un elemento esencial para aquellos que buscan mejorar su entorno. Además, se le atribuye la habilidad de absorber energías negativas, lo que contribuye a crear un ambiente más armonioso y saludable, tanto en el hogar como en las relaciones interpersonales.
Para mantener la Rosa de Jericó en óptimas condiciones, es fundamental proporcionarle el cuidado adecuado. Esta planta requiere un ambiente húmedo para permanecer "viva", lo que implica que los riegos deben ajustarse a sus necesidades específicas. No es necesario que la planta esté completamente sumergida en agua; basta con que sus raíces tengan acceso a la humedad. Si se cultiva en tierra, es crucial regar solo cuando el sustrato esté seco, ya que el exceso de agua puede dañar las raíces y comprometer la salud de la planta. Este delicado equilibrio es esencial para que la Rosa de Jericó florezca y mantenga sus propiedades mágicas.
El proceso de hidratación de la Rosa de Jericó es sencillo y fascinante. Al colocar la planta en un cuenco con agua, se activará su capacidad de abrirse y revitalizarse en cuestión de horas. En un lapso de 24 a 48 horas, la Rosa alcanzará su máxima salud, mostrando su esplendor y vitalidad. Este fenómeno no solo es visualmente impresionante, sino que también simboliza la renovación y la prosperidad que esta planta puede atraer a la vida de quienes la cuidan. Incorporar la Rosa de Jericó en el hogar no solo embellece el espacio, sino que también se convierte en un poderoso aliado en la búsqueda de abundancia y bienestar.
Ficha técnica
Referencias específicas